Son grupos pequeños de hermanos que se reúnen en sus casas o cualquier otro lugar para interceder por los problemas que afectan sus comunidades y para clamar a Dios por la salvación de las almas a su alrededor.
Combatir los poderes espirituales que operan en la zona a través de: (alcoholismo, drogas, embarazos prematuros, centro de espiritismo, etc.) que operan en la zona tratando de impedir la expansión del evangelio.
Este trabajo debe hacerse conjuntamente con un equipo dedicado a la predicación del evangelio. También es necesario contar con un lugar donde reunir las personas que vayan aceptando al Señor antes de llevarla a la iglesia para su discipulado.
No debe mezclarse las Casas de Oración con los grupos de crecimiento.
Las Casas de Oración también deben interceder por los motivos que reciban desde la sede principal.